Jose Pablo Arriaga

El arte del artista vasco José Pablo Arriaga podría describirse como un testimonio expresivo, un testimonio basado en sus experiencias, aventuras e interacciones personales con el mundo social y político, así como con la naturaleza. Desvelando estados emocionales provocados y suscitando preguntas que resultan de esas experiencias personales, José Pablo Arriaga invita al observador a entablar un diálogo y a comenzar a plantearse distintas cuestiones. Si bien ninguna obra pretende ofrecer una respuesta sencilla ante un fenómeno político o social, su trabajo claramente hace un llamamiento a una mayor sensibilidad social ante las injusticias.

Nacido en una familia de artesanos fabricantes de arcones de madera típicamente vascos (kutxas), José Pablo Arriaga amplió sus conocimientos artísticos en Bilbao y continuó su formación profesional en el Edinburgh College of Art de Escocia. Mientras su arte le permite liberar y comunicar lo que siente en su interior, sus otras pasiones -viajar, navegar y estar en contacto intenso y directo con su entorno, la cultura y la naturaleza…- han sensibilizado su conciencia por el mundo social, político y natural e influyen profundamente en su visión del mundo. Las apasionantes historias de sus encuentros y experiencias, encuentran finalmente una forma de expresión profundamente auténtica y emotiva en su trabajo artístico.

Su viaje en velero desde España a lo largo de la costa africana es claramente una de esas experiencias importantes que influyeron en su visión del mundo y han determinado su obra artística hasta el día de hoy. Los meses que pasó en solitario, enfrentándose a la fuerza del océano con las olas como única compañía, reforzaron su llamada al respeto de la naturaleza y de su poder – un tema recurrente en su obra. Otro tema que se repite en sus colecciones proviene, probablemente, del naufragio que sufrió cerca de Senegal. En aquel tiempo se vio confrontado a un sistema político y a estructuras sociales injustas, y fue testigo del sufrimiento humano, la arbitrariedad y la injusticia. Estas experiencias influyeron y sensibilizaron fuertemente su perspectiva política y social con respecto a la sociedad global, los sistemas políticos y la dignidad humana.

Aunque cada colección pone de relieve una experiencia en particular, todas sus experiencias han dado forma a una filosofía general que constituye el hilo conductor de su obra artística: El elemento dinámico de esperanza que palpita en cada una de sus piezas. Una esperanza, que se basa en su profunda creencia en las fuerzas invencibles inherentes a un estado de equilibrio y respeto -entre la naturaleza y los seres humanos, así como en nuestro mundo social-, una armonía respetuosa entre los seres humanos. Las obras de Arriaga ofrecen una alternativa a la tendencia generalizada de cerrar los ojos para crear un mundo de bienestar y relajación. José Pablo Arriaga invita al observador a enfrentarse a la realidad del mundo que nos rodea, nos recuerda nuestras intuiciones internas y anhelos de justicia, y nos llama a un despertar y a un compromiso confiando en la fuerza de esta justicia. Por ello, si bien sus obras están realizadas con materiales resistentes como piedra (acrílica), cemento o madera, ninguna de sus obras parece estática. El momento dinámico inherente a cada pieza crea una tensión y revela esta fuerza invencible, que lucha por liberarse de las injusticias, y que caracteriza la obra de Arriaga.

En definitiva, la obra de Arriaga puede calificarse de manifestación artística y estética de un estilo de vida creativo, esperanzador y, al mismo tiempo, crítico con el modelo social.