Sustraia

La colección "Sustraia" [raíces, en euskera] aborda cuestiones políticas actuales y critica abiertamente el sistema de fronteras que rigen y estructuran nuestro mundo. Trata de los muros que encierran a las personas a ambos lados de la frontera, que encarcelan, separan violentamente y definen arbitrariamente quién está `dentro´ y quién está `fuera´. Habiendo sido testigo de las barreras y los peligros, de la crueldad y la indignidad que resultan de este arbitrario sistema de fronteras, José Pablo Arriaga ha dedicado toda una colección a este tema, abordándolo desde dos perspectivas. Por un lado, ha tomado la apariencia actual de los muros y los ha transformado en muebles artísticos. La intención del artista no es normalizar la existencia de las fronteras y darles aún más espacio en nuestra vida diaria. Por el contrario, debe entenderse más bien como una llamada a derribar los muros que nos separan y mantienen un sistema de indignidad. Más allá, el mobiliario representa la llamada a transformar estos muros, una invitación a reunirse y sentarse cara a cara alrededor de esta mesa unificadora que una vez fuera frontera de separación. Su segundo enfoque artístico referente a muros y fronteras son las grandes raíces abrazadas que el artista ha creado e instalado en diversos países de todo el mundo. Estas raíces representan la libertad inherente a la naturaleza - la libertad natural que todo ser hereda. Estas raíces, ajenas a las fronteras, las atraviesan y superan y, finalmente, al otro lado del océano, se reúnen y unen a otras raíces. Las esculturas de raíces de Arriaga son un llamamiento a recordar nuestras raíces de libertad. Pueden entenderse como un memorial de la belleza que se hace realidad cada vez que permitimos que florezca nuestra conexión eterna y fraternal con nuestro entorno, con la naturaleza y con la gente; una conexión que, con demasiada frecuencia, permanece en la oscuridad. El mensaje de la colección se expresa mejor en las propias palabras del propio artista: "No puedo amar los países, sus fronteras absurdas o sus confines escritos, pero puedo amar los abrazos con los que siembro los caminos."